Piwkenyeyu
- Sara Carolina Rodríguez Cardozo
- Jul 18, 2025
- 1 min read
Updated: Jul 20, 2025
"La vida es una eterna despedida"
me recordaba siempre mi papá;
y como una cortina de humo a los primeros encuentros, siempre se titulaban así cada uno de ellos…
Un destello de luz se hizo presente cuando nos conocimos.
Ambas aprendiendo a dar pasos sin miedo,
aventurarnos a lo desconocido,
olores nuevos y
vientos aún más aventureros.
Durante nuestro coincidir,
me descubrí en caminatas poéticas,
en noches sin miedo,
Y a madrugadas llenas de anhelo.
Reconocí mi valentía en la oscuridad pues siempre al verte, algo nos hacía brillar,
bailar.
Y en otras tantos encuentros, también surgía un: "déjame, quiero mi espacio vital".
Fragmenté mi voz a mil y un canciones,
madrugué con mil y un sabores,
con impaciencia asomarnos entre las sábanas del tiempo.
Aún a la distancia,
reconocía tu alegría de verme de nuevo;
con un "MILITA PRECIOSA", metiendo turbo aquel reencuentro de meses,
y esa misma alegría de vernos de nuevo,
me llevaría a una nueva vulnerabilidad que es:
Entregarte al vuelo.
Reconozco que tenerte de guía,
llenó mis días de distintos aromas,
de una comunicación constante a mi intuición,
de leerte en miradas.
Como aquella noche en la que me comunicaste
la 5ta sinfonía y su llegada.
Verte siempre fue una combinación de risas,
sorpresas,
rehiletes
y derrapes.
Era inevitable no verte pasar,
tu mirada transmitía toda la galaxia,
y con nebulosas llenas de luz,
Lo entendí...
Una estrella habitó junto a mí.
Una explosión de sentimientos,
reafirmando la relatividad del tiempo.
Sin importar el lugar,
nos volveremos a encontrar,
en esencia,
en eternidad.
Piwkenyeyu: te llevo en el corazón

Que tus huellitas iluminen mi camino
11✨
Tupananchiskama preciosa💖✨18.07.25





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