top of page

Sala de Espera

  • Writer: Sara Carolina Rodríguez Cardozo
    Sara Carolina Rodríguez Cardozo
  • Jun 18, 2024
  • 2 min read

Updated: Jul 24, 2025

Solía pensarte cada mañana al despertar,

Solía esperar los fines de semana para buscar un pretexto para vernos. Esos días en los que vivías cerca.

Solía anhelar un mensaje tuyo para volver a jugar cual adolescentes al doble sentido…


Cualquier suspiro mío parecía enmarcar tu esencia.


Y quería tanto que pudieras verte con los ojos con los que te veía.

Quería que quisieras llegar a buscarme con el corazón en la mano,

con la misma certeza que me describía tu mirada.



Pero todo esto era una idea de ti.


Del anhelo que fui construyendo con lo que representabas para mí:

Esa libertad y coqueteo,

Esa alegría y ligereza,

Esa complicidad en lo incierto.



Pero también representaste:

Mi falta de valía y búsqueda de aprobación,

Mi búsqueda de sentido y de camino desde el corazón,

El miedo que brotaba en mí,

al recordar que no necesitaba que alguien me quisiera,

nadie más que yo.



Últimamente he podido verte en sueños, sin esperar ningún mensaje en mi realidad a mi regreso.

Te encontré a kilómetros y aterrizar me hizo verte en tu genuino despertar.

No seríamos la conexión con el mar y su profundidad,

solo seríamos una tormenta que nos permitiría limpiar el camino para avanzar.


Para crecer aún más a la distancia.


Aún con ello, me permito sentir aquel "Te extraño":


Extraño aquellos días en donde fuimos,

En donde intercambiábamos miradas,

Momentos,

Aliento.



Extraño esas manías que tenías,

!Las que todos veíamos menos tú¡,

Extraño esos abrazos…


En donde la temperatura se equilibraba,

en donde el hormigueo por verte se hacía presente,

en donde el tiempo fluía con ligereza como el viento al mar,

para después transformarse en tormentas de arena...


-Como si nunca hubiésemos existido con anterioridad-


Y recuerdo:


Sí fuimos,

Fuimos ese con-jugar del tiempo y del espacio.

Fuimos las tardes, las noches, los roces.

Fuimos el lenguaje de miradas y aquellas bromas pesadas.



Ahora cada quien es,

hemos crecido diferente.

Cambiado de rumbo tantas veces y nos hemos despedido sin saber ¿qué seguía?,

¿cuándo volveríamos a vernos?,

¿cuándo sucedería aquello que ambos anhelábamos?.



Creo que aquella madrugada en el balcón,

nuestras almas despertaron anhelando estar de una manera diferente.


No lo sé...quizá me estoy volviendo demente,

pero me gustó sentir que aquellos balcones unían un anhelo,

que para nuestra mente,

parecía incongruente.



Quizá aquella madrugada, nuestras almas conectaron la intimidad que nuestros cuerpos, no se aventuraron a experimentar.





 
 
 

Recent Posts

See All

Comments


Post: Blog2_Post

Subscribe Form

Thanks for submitting!

3317194548

  • Instagram

©2020 by BAILANDO A DESTIEMPO. Proudly created with Wix.com

bottom of page